Busco planeta florido

Nuestra tradición milenaria nos impone madrugar.  Hoy, como cualquier día, me he subido al primer rayo de sol, rumbo al trabajo. He pasado a despertar con un beso en la cabecita a las dormilonas que aún no levantan sus pétalos. Esta primavera, sin embargo, hay menos. Será por todas las excavadoras  y los camiones que trabajan sin descanso para desviar el curso del río…¡Pobres margaritas!

Camino a las plantaciones, he parado a desayunar en los jardines del pueblo. Ahí los vecinos todavía tienen flores que no me caen mal. La verdad es que, últimamente, el trabajo ya no es una alegría. Hay muchas plantas que me producen  alergia. Cada día me debilito más. Cada día más compañeras se enferman y algunas hasta se mueren. Todo porque las flores ya no son las de antes. El ser humano las interviene para crear especies más perfectas, más resistentes, más rentables. Pero las alquimistas del oro dulce no sabemos de modernidad.  Sin embargo, lo peor, lejos, son las plantas envenenadas. Esas sí que no perdonan. Es una intoxicación tras otra y una no sabe hasta dónde va a aguantar su cuerpecito.

Hoy ha sido un mal día. Me han tocado las envenenadas. No puedo más. He tenido que parar de trabajar y mantenerme en movimiento sólo para no caer muerta. Llevo horas volando, no sé ni cuántas. Creo que muchas, pues, al parecer, he cruzado la atmósfera y, en este momento, me encuentro flotando en el espacio. El sol se divisa a lo lejos. Tengo frío y vuelo hacia él. En un acto de desesperación, me tiro de cabeza. Me golpeo y me quemo repetidas veces, cuando, con gran sorpresa, veo a un ser humano deambulando debajo de mí. Entonces no estoy en el espacio. Me mira extrañado, y con razón, pues las abejas no volamos de noche. Se da cuenta de que estoy perdida e intenta salvarme de mi locura suicida, alejándome del foco y conduciéndome hacia la ventana abierta. Le hago caso, total, mañana será otro día. Vuelvo a volar por el espacio frío, buscando desesperadamente un planeta florido.

Nota para el lector

Para poner algo de orden en el entretecho, los textos han sido apilados desde abajo hacia arriba, en el siguiente orden: La isla azul, Álbum de fotos, Mitos urbanos, Retrato de familia y Más cachureos...

La pila de trastos está justo acá abajo. Te invito a buscar y desempolvar...

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